Cómo hacer yogur griego (y algo más) en casa
12 agosto, 2012 § 3 comentarios
Estaba yo en twitter hablando de cosas muy serias (como siempre – por cierto, podéis seguirme ahí bien por la cuenta de @panepanna bien por la mía personal @annalibera que es algo más movida) y desde un consejo para la comida salió el tema del yogur griego. Yo hace años que no compro yogur griego – excepto el del Lidl que es una perdición por tener el 10% de materia grasa y por venir en envases de 1 kg.
El yogur griego que se encuentra en los supermercados se divide en dos: el de verdad y el de mentira. El de verdad, tipo el de Fage, está rico, no es muy común y es carillo. El de mentira, tipo el de Danone, está regular, se encuentra en todos lados y es carillo. ¿Por qué es regular? Leed los ingredientes… y es suficiente, porque no debería llevar ingredientes: el yogur ES un ingrediente. Como mucho, leche y fermentos lácteos.
Pero ¿qué es un yogur griego? Básicamente, un yogur denso. La industria alimentaria lo hace añadiendo en el mejor de los casos mucha leche en polvo, en el peor adensantes y emulgentes. Y te cobra un huevo. Hacerlo en casa es mejor para tu salud (menos guarrerías) y para tu bolsillo (el lema decrescita felice va teniendo éxito por aquí). Es tan sencillo que da pavor. Yo lo aprendí hace años de Ibán Yarza (que el señor lo tenga en gloria).
Hacen falta
1) yogur blanco natural
2) un bol
3) un colador
4) papel de cocina
Se pone el colador encima del bol, dos hojas de papel de cocina (normal) dentro del colador, el yogur encima. Y se deja escurrir. ¿Cuánto? Lo que quieras. En una hora o dos tendrás ya un yogur muy denso. Con el suero yo no he hecho nunca nada, pero estoy segura que sirve de algo (¿sugerencias?)
¿Y el algo más?
Si se deja escurrir aún más (4-5 horas, o más!) obtendremos labneh. A la Wikipedia os remito para los detalles. El labneh te sirve como queso de untar (más ácido que un philadelphia), y se puede mezclar con especias o hierbas al gusto. Si además se os dan bien las manualidades, queda bien en bolitas, recubierto de hierbas picadas, semillas, pimienta negra… Incluso en un bote con aceite de oliva, se conserva de maravilla.
[En annalibera sigo en mi filípica sobre el café - y el del Café Venecia (en Santiago) es de lo buenos, y en Cooking Seville una tapa imprescindible de Andalucía occidental, la tortillita de camarones]



Parece mentira como cosas tan sencillas, pueden ser parecer tan complicadas. Solo leche, fermento y tiempo (en este caso de escurrido).
En casa usamos el suero que sobra del yogur para hacer pan, últimamente pan de molde siguiendo la receta básica de St John, sustituyendo el agua por suero, y sale con un profundo olor a lácteo.
Hola Gonzalo, yo lo de hacer yogur ahora no (pero lo hice en su tiempo). Esto de dejarlo escurrir es tan sencillo! Me apunto lo del suero para el pan. Cuando vuelva a tener temperaturas normales me pongo a ello!
Gracias por la receta, esta estupendo! Gracias Crack!